Historias (Español)


For English

rosa-pauta

Rosa Pauta, Queens, NY

Mi nombre es Rosa Pauta y soy una trabajadora del hogar. Hace algunos meses fui a una agencia de empleo en la Roosevelt en donde me cobraron 125 dólares para conseguirme trabajo. Me mandaron a una dirección que era una lavandería, en donde el dueño me dijo que ellos no habían pedido personas para trabajar. Llame a la empleada de la agencia y con una voz como burlona me dijo, ‘¿cómo va a ser?’ Luego le volví a llamar y me dijo que ya era muy tarde y que fuera a la oficina al día siguiente en la mañana. Fui a la oficina y estando allí me dijo que si quería me mandaba a dos otros lugares porque el dinero que ya había pagado no se devolvía. Es más, me dijo que yo ya estaba muy grande de edad y que por eso no me habían recibido en la lavandería. Pero eso era falso porque en esta agencia, a parte de mí, había mucha gente reclamando. Además, el señor de la lavandería me dijo que ellos estaban completos y que no había pedido gente. A duras penas uno se gana poco en el trabajo para sustentar sus necesidades y la familia que uno tiene y no es justo no poder al final conseguir trabajo y perder dinero. Por eso estamos trabajando como trabajadoras del hogar junto con NICE y otros grupos para llamarle la atención a todas estas agencias y mejorar nuestro acceso a trabajos justos.


oscar-ramirez

Oscar Ramirez, Bronx, NY

Mi nombre es Oscar y trabajo en la industria de restaurante en la ciudad de Nueva York. Soy miembro de Laundry Workers Center donde me estoy capacitando. Empecé a experimentar abusos contra mi persona cuando comencé a buscar trabajo a través de una agencia de empleos. Me dijeron que si pagaba 100 dólares para entrenarme me iban a dar un trabajo pero eso nunca paso. Luego otra agencia me consiguió trabajo y tuve que darle un 75 por ciento de mi primera semana de sueldo además de la cuota que tuve que pagar. Doy me testimonio hoy porque es importante acabar con los abuso de estas agencias y de los empleadores.


Ynes Marticorena, Queens, NY

Mi nombre es Ynés. El fraude con las agencias de empleo lo he pasado un par un de veces en agencias en Queens (en la Roosevelt y Flushing) en donde me han robado alrededor de $350. Lo que más me molestó de la experiencia fue la manera en como la agencia te trata. Tras que te estafan, te hacen sentir como que no tienes ningún derecho. Uno se siente robada y como tonta, ya que se aprovechan de uno y le toman el pelo. Hay agencias buenas como hay agencias malas, pero uno acude a ellas porque lamentablemente uno como inmigrante no sabe o no tiene cómo accesar a trabajos. La agencia es un lugar en donde uno espera encontrar un trabajo inmediato. Las agencies hacen fraude porque a ellos les llega una clientela que no sabe la movida de este país o el idioma, personas que estamos recién llegados a este país, y entonces se aprovechan de eso. Es importante informarle a la gente sobre sus derechos y educarles. Mientras que se necesita mano dura con las agencias, y esto significa más control con ellas y asegurarse de que cumplan los reglamentos y que trabajen bien.